Reciclando bisutería

Ayer empezó otra aventura de reciclaje. Salí encantada de casa de mi madre con el botín que veis aquí

Enseguida empezarán a formar parte de pendientes y collares. ¡Gracias, ama! Me encanta este gen de parte de la familia que nos impide desechar los objetos, sobre todo los bonitos… y es que la mayoría tienen su aquel.

De momento, los ordeno así

 

Botón verde reciclado en base de pendiente, combinado con abalorios rosas y verdes

 

Botones semitransparentes con un abalorio también semitransparente y piedrecitas variadas.

Botón verde como base del pendiente, acompañado de piecitas nacaradas de colores

 

¿Quién no tiene algún pendiente desparejado? Yo, desde luego, con lo «pendientera» que siempre he sido, tengo unos cuantos. Os enseño lo que hice con uno de ellos, que me daba especial pena no poder usar.

Saltó de la caja de los arrinconados a esta pulsera

 

Mi amiga Maite me pasó los dos pendientes que descubriréis en los dos collares que muestro abajo. No los usaba y a mí, aunque me gustaban, me quedaban mal porque pesaban un tanto y por su cierre «hippie» o de gancho. Así que…

Uno quedó en este collar en el que se combinan fimo, alambre y unos botones de cuero.

 

Y el segundo convive también con fimo en este otro collar.

 

El otro día encontré en casa de mis padres esta pulsera magnética que se puso de moda en los años 80 y a la que atribuían propiedades curativas.

Foto: Jaime Villanueva, suplemento de Salud de El mundo, nª676.

Si tenéis curiosidad por saber lo que pasó con este negocio a lo bálsamo de Fierabrás, clicad aquí...https://www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwiiltKItdPdAhUksqQKHdm9BjUQjhx6BAgBEAM&url=http%3A%2F%2Fwww.elmundo.es%2Fsuplementos%2Fsalud%2F2006%2F676%2F1158357617.html&psig=AOvVaw0ggMlHYbxkRt_YevWF8La_&ust=1537870735443332

Pues, bien, me propuse darle nueva vida y tras algunas pruebas ha acabado así: